•Capítulo 46•

2128 Palabras

Todo cambia, aunque no lo queramos aceptar, todos los días amanece y las circunstancias son otras. —Claro, si, no se preocupen, Nilüfer no sabrá nada, si, yo me encargo, adiós— miré a París atender aquel teléfono estable, su voz era pacífica, tranquila. —que pasen una buena tarde, igualmente— su atención fue a mí, esta vez me observó vagamente. —¿aún no hablas con ella?— Después de aquella discusión con la rubia las cosas no habían sido tan sencillas, ya que nos mantuvimos alejados por más de tres días sin dirigirnos la mirada o las palabras. Estaba claro que no fueron los mejores días, aunque no todo era tan malo. —Lo arreglamos a noche, debo ir a entrenar, ahora que ya no tengo nada que hacer… Oh dios, esto es horrible— confesé sumergido en mis pensamientos y recuerdos de nuestra pequeñ

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR