No podía ocultarlo estaba disgustado, me había arrastrado a su fortaleza y eso solo confirmaba que ella tenía el poder, ella podía hacer lo que quisiese conmigo, debía estar loco, demente, pero me atraía que así fuera. —No me mires así— me dijo en una mirada seria, con un movimiento cerré aquella puerta, su propiedad era la mejor de la zona, sin duda. —Debemos dormir, Montana no está a la vuelta de la esquina, habrá sujetos filmando y mi aspecto no será el mejor, además, tal vez no estábamos seguros, tal vez algún medio pudo habernos seguido, fue lo mejor, este vestido no me deja respirar— excusó al rechazar mi oferta de ir al muelle, necesitaba el aire golpear con mi rostro, despertarme de este sueño adolescente. Sin decir más esta siguió avanzando a la sala, la oscuridad fue pacífic

