capitulo 4

1729 Palabras
Capítulo 4 Lejos de esas enormes puertas, deambulaba en la calle del pueblo, con una tranquilidad inmensa y una extraña comodidad, no obstante, sus pensamientos humanos estaban siempre actuando, por cada paso que daba, las personas parecían alejarse cada vez más, causando en él, una confusión y ¿Por qué no?, intriga. Parecía que era el lobo entre corderos, sin saberlo, y tristemente, su existencia era sofocante, densa, enojada. El aura que le rodeaba, si bien no era peligroso, era amenazante y fuerte en cierto sentido, reaccionaba de manera diferente con las personas que se le cruzaba en el camino. No obstante, su apariencia arcaica no ayudaba bastante, de allí se percató que las personas se vestían de una manera sumamente normal, lo que también, lo hizo diferente y en consecuencia un paradigma solitario. De toda la multitud de personas, era el único que portaba una armadura. – Guerrero… Que extraño, tal vez mi apariencia se asemeja a unos de ellos, quizás sea por eso…. Que las personas me miren atemorizada – Pensó este, suspirando cansadoramente, sin parar su caminar mientras miraba su alrededor –  Hm… ahora que lo pienso, a duras penas recuerdo mi nombre, aquella entidad con la cual estuve, no me dio ni una pista de quien era, además de mi clase guerrera. – termino de pensar, dirigiéndose a un destino, sin darse que sus ojos por un momento se tornaron rojos. Las horas pasaron y el anochecer finalmente se mostró, dando paso la brillante del majestuoso astro rey, las estrellas irradiaban tranquilidad y la oscuridad permitió que las estrellas iluminaran las penumbras. El silencio adorno el ya vacío lugar, sus ojos hicieron un pestañeo leve, y dio una última mirada al pueblo, aprecio las estructuras de las casas, la cultura, las floras y fauna y aprecio a las personas, aun si le temían, no eran malas, era un pueblo bastante hermoso para ser poblado. Era una pena no permitirse quedarse, alejando sus pensamientos, se fijó en un rollo que tenía en su mano derecha, con curiosidad observo los detalles, el borde del papel rozaba lo dorado, el color del papel era bastante blanco, pero uno apagado, un poco griseado. Recordaba como un extraño encapuchado se le acerco, y rápidamente estiro su mano mostrándole un rollo, para seguidamente entregarle y desaparecer de la faz de la tierra, como si nunca hubiera existido, como un fantasma del pasado. Siendo humano curioso, abrió el rollo y después de eso, se dispuso a leerlo con calma, no tenía por qué apurarse desapareció como un fantasma sin explicación alguna. Como cualquier humano curioso, se dispuso a leer la carta. Se levantó de la silla. Abrió el rollo y se puso a leerlo. De…. El tiempo corre, los segundos pasan a minutos, de los minutos las horas, de las horas los días. El tiempo no frenará, seguirá avanzando. Destruirá, cambiará. Tu llegada ha cambiado el destino de este mundo, no habrá falsos dioses, no falsa libertad, no más guerras por la codicia humana. Vive, vive, déjate guiar por tus ideales, no importaran los sacrificios, no importaran las opiniones. Guía al mundo entre las sombras, no hay bien ni mal, solo puntos de vistas diferentes. Leyó. Susurro cada palabra con calma, no pudiendo ver quien fue el receptor de este mensaje, no había escrito su nombre. Luego, de su boca, una risa escapo. Tardo, pero se dio cuenta, el escrito era un auspicio, algo grande iba a suceder en eventos futuros, pero algo dentro de él, le dijo que no era el único, que había varios candidatos que habían recibido este extraño rollo, si no era el único. ¿Quiénes eran los demás? Mañana investigaría aquellos candidatos, tarde o temprano se encontraría con al menos uno de ellos. También debía ser cuidadoso e inteligente con sus acciones, después de todo, siempre estaría en terreno peligroso, no es que fuera un hombre irracional y negligente, simplemente parecía tener un instinto más bárbaro, más violento. Quiso dejar de pensar, luego suspiro con pesadez, su mente suspicaz quería mantenerle con guardia, no podía confiar en nadie, al menos, no ahora. Después de cierto tiempo, especialmente tras haber abandonado el pueblo hace tres días, para seguir con el transcurso de la aventura, el descubrir cosas nuevas, y por curiosidad, su mirar se fijó en su propia arma, ahora que lo recordaba, no había visto con detalle su arma, quizás era la hora de observarlo. Sin esperar, desfundo su espada y comenzó ojear cada detalle, apreciando su belleza. El pomo era de un color plateado casi rasgando lo oscuro, curiosamente parecía ser una cruz templario. Una empuñadora cubierta de un metal bastante resistente, cubierto de un material de acero plata. La hoja era del color hierro como cualquier espada, la punta del filo era punzante, capaz de atravesar como si nada a cada ser vivo como si de una katana se tratase. La canaladura del mismo era de un color n***o, tan n***o como la misma noche. En conclusión, era una espada templaría artesanal. Un tipo de espada recto. Cuando termino de admirar su propia arma, la guardo y siguió su camino sin distracción algunas, sin embargo, hubo un pequeño lapso del tiempo adelantando, donde Khaos pudo descubrir una cantidad de información valiosa para él, aunque quizás era lo básico de este mundo. Ahora mismo estaba sentado en los bordes de la fuente de los deseos, ignorando las miradas de las personas. -------------------------------------------------------------------- Seis meses pasaron, todo fue rápido, bastante rápido en su experiencia, aunque el guerrero no parecía tener un leve cambio. Simplemente tenía como diferencia, una capa, que tenía el deber de ocultar su blindado cuerpo. Ahora que estaba caminando, hacia un destino fijo, al gremio de los aventureros. Si, así es, en este desconocido mundo, existían diferentes gremios, cada uno con una especialidad diferente, incluso diferentes rangos de gremios, y entre los más peligrosos estaba el gremio de aventurero. Unos de los gremios más peligrosos, visto desde un punto civil y militar de clase media, según ellos; aquel que entraba allí, ya no volvería ser el mismo, la cordura será un objetivo difícil de mantener, más que aventureros eran mercenarios en misiones peligrosas, combatiendo contras desconocidos enemigos, salvando personas como si fueran héroes, símbolos del heroísmo que no eran más que un simple engaño, recolectando diferentes materiales para sus equipajes y así mejorarlos, claro como toda cosa, tenían obstáculos, se enfrentaban a criminales, animales, incluso llegando a enfrentarse monstruos que eran consideradas leyendas, todo para evitar perder sus materiales o incluso ganar. Cuando completaban su recolección, tomaban rumbos diferentes, tomando en cuenta lo que deseaban en su beneficio, iban a diferentes pueblos, para mejorar o fabricar lo que encargaban a los herreros. Había comprendido cómo funcionaba este mundo, al menos completando lo básico, entendió que existían clanes de aventureros, uno más peligroso que otro y, en consecuencia, menos cuerdos. Por diferentes medios, descubrió que había una gran variedad de seres; desde semi-humanos hasta monstruos, por no decir la magia era real, pero no de la manera que todos creíamos. Khaos, recorría con calma e indiferencia sobre la ciudad, ignorando las curiosas miradas que recaían sobre él, simplemente se limitaba a escuchar discretamente los rumores que las personas esparcían por el resto del lugar, camino y camino hasta que llego al gremio aventurero, y una vez más, ignoro las miradas curiosas de los mercenarios, ignorando como aquellas personas que estaban a su lado, se alejaran de el de manera inconsciente por su sola presencia. Aunque de vez en cuando, había un personaje dándole una mirada intimidante o al menos eso querían aparenta, pero no le afecto, desde luego efímero, tarde o temprano formaría una reputación. Dejando que las cosas fluyan, se dirigió a la receptoría. desde allí lo esperaba una mujer, era una mujer joven y hermosa mujer con un cabello castaño atado a una trenza lateral y ojo de color miel dorada. Caminando con tranquilidad y apatía, percibió diferentes personas, guerreros, arqueros, hechiceros, etc. Y noto como aquella mujer atendía a las figuras con una sonrisa que parecía brillar con intensidad, a tal punto que sus ojos parecían quemarse de ver tanto brillo, hasta que, suspiro con cansancio. Sin perder su valioso tiempo, fue hacia la mujer y espero ser atendido. – ¡Hey ¿Cómo le va, señor extraño? ¿Qué lo trae por aquí? Puede decirme Danna. –  se presentó y dialogo con furor la joven. acompañada de una sonrisa, observando a Khaos un tanto curiosa por su armadura, sintiendo como su presencia sofocaba, ocultando ese temor detrás una sonrisa. – Quiero adquirir el trabajo de un aventurero – respondió cortes y modesto, ojeando los papeles que parecían ser misiones. – Ya veo, veamos… ¿Estás seguro, señor? Ser aventurero es un tanto peligroso. – explico la joven, abandonando aquella supuesta divertida faceta, demostrando una sonrisa más retorcida. Sin embargo, solo recibió un silencio. – Tal vez, necesite matarte. – amenazo sereno el guerrero, simplemente necesitaba este trabajo como un medio de fuente económico, y poder viajar sin restricciones, investigando aquellos desconocidos lugares sin molestias. – Pero no lo hare, solo dime la manera de ser un aventurero. – Como usted diga, señor extraño. – replico con una leve sonrisa, deslizando sobre la mesa unos objetos; un papel y una pluma tintada. Tan pronto como pudo, tomo el bolígrafo y relleno con rapidez el formulario, seguido de eso, le regreso el papel y el bolígrafo. Notando luego la confusión de la chica. – ¿Pasa algo? – – ¿E-eh? – fue lo único que salió de su boca, causando un suspiro cansado en Khaos. Había gastado su batería social. – ¿Sucede algo? – pregunto una vez más, lleno de indiferencia.  – ¡NO! Digo, nada señor… – expreso lo último en susurro, recuperando su postura, seguido de eso, le entrego una extraña tarjeta de plata que era una identificación del aventurero. Señal de haber sido aceptado. – Como usted diga – queriendo salir de esta extraña situación, agarro la tarjeta y salió del gremio, había rellenado el formulario con falsedades, pero ahora que lo pensaba, él tenía un documento que le hicieron los anteriores guardianes…. Meh, ya paso, de toda forma podía usar ese documento para cosas legales, ahora era el momento de viajar, de conocer al mundo con certeza.
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