Última noche

1567 Palabras
Milán, Italia __________'s POV Después de aquellas confesiones del pasado Harry me pregunta lo que deseo hacer para el almuerzo, y la verdad es que sólo quiero aprovechar a mi familia, por lo que propongo un día de pastas, Hailee las prepara súper bien y no toma mucho tiempo hacerlas. Aprovecho que Harry sale a comprar unos encargos y voy a hablar con Derek, no puedo irme de aquí sin dejar todo solucionado con mi hermano. Me dirijo a su habitación y toco la puerta. Tan sólo me ve y me dice que pase. Es raro ver serio a Derek, pero en parte lo comprendo, la pude haber cagado peor. - Quería hablar contigo... No me gusta que estés así conmigo-digo sentándome a su lado- no eres tú si no haces bromas y estás sonriendo y molestando a Harry. Lo siento por todo, por cagarla, por lo que pasó, yo no sé por qué lo hice... Fui en contra de lo que siempre digo, pero tengo que asumir mi culpa y sólo me faltaba disculparme contigo. - Ven aquí- dice abrazándome- eres mi hermanita. Tú vienes de otra realidad ___________, ese expediente de tu detención puede hasta costarte el trabajo ¿sabías? Recién lo borran en unos días. Esperemos que no lo vean en la escuela. Estoy contento con que tengas una buena vida ahí. - No tan buena- confieso- es decir tengo trabajo, pero no me siento cómoda en la casa en la que vivo ahora. - Pensé que vivías con tu amiga. - Lo hago, pero no es lo mismo, nuestra relación está muy gastada y antes de venir peleamos muy fuerte. - Seguro ya se le pasó... Han pasado muchos días. Y tiene que entender que Harry es tu felicidad le guste o no. Las amigas se apoyan en las buenas y malas ¿no? - Eres el mejor. - Por cierto ¿alguna novedad con Harry? En verdad no sé qué le hiciste que lo tienes loco por ti. - Hemos decidido darnos una oportunidad. Ver cómo nos va, aunque sabemos que con la distancia será algo difícil, pero no imposible. - Estoy seguro de que todo saldrá bien y, tal vez en unos meses podamos regresar a Londres, extraño esa ciudad. - Esa ciudad los necesita a gritos, nada es lo mismo sin ustedes, en serio. - Te prometo que regresaremos, ahora bajemos a ayudar para que podamos comer más rápido. Hailee cocina muy bien cuando quiere, pero es más lenta que una roca. - Te escuché, imbécil - oímos que grita desde la cocina. - ¿Qué demonios? ¿Hiciste algún ritual satánico con la comida y por eso oyes todo? - No idiota, en esta casa todo se escucha- resopla ella- bajen ya que está la comida y Harry regresó con los vasos nuevos, esta vez no los rompas por favor. - Intentaré no hacerlo, ayer me quedé hasta tarde viendo vídeos de unos niños con un baile raro y rompían todo... Se veía genial. - Me salieron caros estos vasos Derek, si quieres romper algo que sea tu culo- grita Harry. - Voy a matarte- se burla Derek y corre por las escaleras para ver a Harry quien se ríe escandalosamente, Derek se trepa encima tuyo y hace el ademán de golpearlo- mejor te romperé el culo a ti. - Al fin! - exclama Harry- _______, amor, no mires. - Par de estúpidos, si van a empezar con sus homosexualidades que no sea en frente de mi comida. Ahora vamos a comer que no estuve toda la mañana cocinando para nada. - Tu culpa por ser lenta - se burla Derek. Pasamos un almuerzo agradable, y he disfrutado tanto estos días que no me había puesto a pensar y valorar cada segundo a su lado. Mi familia... Aún no me voy y ya sé que los extrañaré demasiado. Harry y yo nos ofrecemos a lavar los platos, para que Hailee y Derek puedan descansar, saldrán en la noche a una fiesta por lo que tengo entendido. - Amor...estaba pensando si en la noche quisieras ir a cenar conmigo. Ya sabes, como una cita. - Me encantaría guapo- sonrío y le doy un casto beso- después podríamos ir a otro lugar... - O podríamos volver a casa, ni Hailee ni Derek estarán... Nadie nos oirá. - Suena bien. Al terminar también nosotros nos echamos a descansar unas horas y después comienzo a arreglarme, cuando Harry dice la palabra "cita" es porque iremos a algún lugar elegante o un sitio donde tengo que ir muy arreglada. Y si bien prefiero quedarme en pijama y comer en el auto, también me fascina cuando mi chico quiere consentirme. Me decido por un vestido largo rojo que tiene una abertura por la pierna derecha, tiene un encanto particular y sé que a Harry le encantará. Es nuestra última noche juntos, tenemos que disfrutarla al máximo. La cena fue maravillosa, y verlo en traje es uno de los regalos que la vida me da y no tiene precio. Se le ve aún más hermoso de lo que es. Mi chico es perfecto, es hermoso, bello, atento, cariñoso, ardiente, lo tiene todo. Y es mío. Sólo mío. ... Abrimos la puerta de la casa apresuradamente y nos besamos con desesperación, me ayuda a subirme sobre él y me sostiene con una mano mientras con la otra cierra la puerta. Estoy bien acomodada entre sus piernas. Harry se dirige al sofá, donde me deposita suavemente. - No creo llegar a la cama- dice con la voz completamente ronca en mi oído y sus palabras generan electricidad en mi espina dorsal- tengo que hacerte mía ahora. - Donde quieras, pero hazlo- digo volviéndolo a besar- es nuestra última noche juntos amor, hazme tuya cuantas veces quieras. - Tus deseos son órdenes cariño- sus manos recorren mi cuerpo sin pudor alguno, y me encanta- eres preciosa... Y mía. - Sólo tuya - acaricio su pecho y comienzo a desabotonar su camisa- cada día que pasa te pones más bueno Harry- y no miento, verlo sin camisa es mi delirio, reparto besos y lamo cada centímetro de él - me fascinas bebé. - Ayúdame con el pantalón- dice separando mi vestido- me aprieta mucho mi erección. - Por supuesto, amor. ¿Me quitarás mi vestido? - No, te ves hermosa, quiero follarte con el vestido puesto. - Como desees, sabes que estoy a tu merced. - Sí, eres mi mujer- dice levantando mi vestido y sus manos se posan en mi trasero- me encanta cada parte de ti, comenzando por ese culo precioso- me da entonces una nalgada tan fuerte que sé que quedara una marca al día siguiente- ¿te gusta? - Me encanta. - Eres una puta _________ - dice dándome otra. - Puede ser, pero soy tu puta- digo abriendo mis piernas y poniéndome en otra posición- y si me tratas mal, mejor. - No sabes lo que dices- acaricia suavemente mi zona más sensible y me estremezco al instante, sí que sabe lo que hace- me fascina la manera en la que reaccionas a mis toques, sigues siendo tan sensible como antes... - Mierda Harry... Más bebé por favor- su tacto ahora es tan lento que me quema, necesito más atención, y en mi desesperada búsqueda comienzo a moverme contra su mano, ¡entonces él para- no! No hagas esto, bebé en serio lo necesito. - ¿Qué necesitas? Dilo. - Quiero que sigas. - ¿Haciendo qué? - Ya sabes. - Si no dices lo que quieres que haga no haré nada. - Vamos Harry no seas así amor. ¡¡¡Estoy muy caliente... Mierda Harry!!! Por el amor de Dios fóllame, méteme tu pene entero hasta que se me salga por la boca y no pueda caminar bien al otro día. Después de reír un poco me besa y en una sola estocada lo siento dentro mío y pego un grito, me encanta que esta vez sea tan rudo, como un animal. No tiene miedo en soltar una que otra nalgada cuando es necesario y mueve sus caderas como una bestia. Este hombre sí que sabe cómo volverme loca. Solo puedo gemir y arañarle la espalda, y él deja miles de marcas en mi cuello y en los hombros. No puedo más. Me está matando... Y vaya que me gusta. - ¿Te gusta así? ¿Que te destroce? - Me encanta... Más amor... Por favor. - No te cansas- dice apretando mis senos- Dios... eres tan apretada... No sé cómo lo haces... - Oh amor estoy muy cerca... Por favor más... Más... - me obedece, sus embestidas se vuelven frenéticas y gotas de sudor caen de su rostro, verlo lleno de placer me encanta y es cuando me pierdo y voy a otra galaxia. Después de un grito callado por sus besos siento mucha tranquilidad. Fue un gran orgasmo- te amo en serio - digo besándolo- eres increíble. - Te amo más ________... Te Extrañaré amor. - Y yo a ti... Pero será poco tiempo. - Iré a verte apenas pueda, esto tenemos que repetirlo. - Cuenta con ello bebé. La mañana siguiente fue muy nostálgica, despedirme de todos después de tantos días divertidos resultó más difícil de lo que creía. En serio quiero quedarme y vivir la vida que tenía antes. Pero debo afrontar mis responsabilidades. Me acompañan a la estación y cuando llega mi tren se despiden de mi nuevamente. Cuando subo lo último que veo es a Harry haciéndome adiós con la mano y de sus labios leo un 'te amo' el cual respondo con un 'yo más'. Procuro dormir durante el viaje, pues no pude hacerlo en la noche. Y me preparo para volver a la realidad de mi vida. Abro la puerta de la casa de Dani y lo primero que veo es a mi amiga sorprendida de verme. - Pero mira quién regresó.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR