Narra Logan. -Logan- Desperté de golpe. Vi un par de ojos grises frente a mí, eran hermosos. - ¿Está todo bien? - Pregunto intentando recomponerme. -Si, es solo que estoy algo cansada, ¿puedes conducir tú? Solo estamos a cuarenta minutos- Dice ayudándome a levantarme. - ¿Estuviste conduciendo por tres horas seguidas? Se suponía que cambiaríamos cada hora y media- Tres horas en esta ruta desértica, ya de noche y con todos durmiendo, debe haber sido bastante aburrido. -No estuvo tan mal, me la pasé escuchando música, deben estar muy cansados porque ninguno se despertó por más alta que la pusiese- Sonríe. Esa sonrisa, Dios, es hermosa. -O tal vez pones muy buena música y no querían que la quitases- Sonrío sentándome detrás del volante para que ella se sentase en mi lugar. Lo hiz

