Narra Liam. Tuve que recostarme por quinta vez en el día, mi cabeza no dejaba de dolerme, sentía puntadas muy fuertes. No había bebido, tampoco había hecho mucha fuerza, podrían ser las pocas horas de sueño... No lo sé, pero el dolor no dejaba que pudiese pararme y caminar con normalidad. Mi mente repetía una y otra vez la noche de ayer, Josh y yo habíamos recorrido medio Nueva York a las cuatro de la madrugada para ir por Mia y All. Estaban en una discoteca a las afueras de la ciudad. Mi hermana nos había llamado a ambos, al parecer estaba cansada y quería volver a casa, Josh le dijo que pasaría por ella, yo no pensaba ir hasta que escuché el nombre de Mia. Y el hecho de que se había bebido medio bar. Cuando llegamos All estaba sola, dijo que Mia quería ir al baño y que volvería e

