Estaba irremediablemente asustada. Este era el momento que había temido durante días y no estaba preparada para lo que seguía. Temblaba incontrolablemente mientras toda la habitación se me hacía más y más pequeña a cada segundo que pasaba. Me sentía sofocada y aterrada, como si el aire se hubiese vuelto sólido de un momento a otro y se negara a entrar por mi nariz. ¿Qué estaba haciendo? ¿Por qué permitía que me hicieran esto? No, esa pregunta tenía una clara respuesta, así que la pregunta era otra: ¿por qué hacían esto conmigo? ¿Por qué se aprovechaban de mi necesidad? Yo sólo quería proteger a mis hermanos, yo sólo quería darles una vida digna, pero ellos me quitaban mi propia dignidad a cambio de ello. Jamás me preguntaron si quería estar aquí, sólo lo habían dado por hecho y ahora me co

