Era hora de volver al mundo real, donde su exnovio y su ex mejor amiga intentaban vender su empresa a sus espaldas. Bien. A esos dos les esperaba otra cosa. Claire no iba a caer sin luchar. La habían subestimado. Claire Powers no se rendía cuando las cosas se ponían difíciles. El auto se detuvo en el estacionamiento del bar. El conductor salió rápidamente y abrió la puerta. Claire reunió hasta el último vestigio de dignidad y salió del vehículo, esforzándose por proyectar la actitud de una celebridad, a pesar de sus piernas temblorosas y la luz del sol perforándole los ojos como mil agujas. El dolor de cabeza palpitaba con intensidad. Se llevó una mano a la sien mientras el hombre cerraba la puerta. Él se disponía a volver a su asiento, pero se detuvo lo suficiente como para mostrar un

