POV Emma Los chicos en la cocina sirvieron rápidamente el desayuno para Alex y para mí, siendo mis cómplices me indicaron que en la oficina del príncipe había una mesa grande donde él hace reuniones y a veces toma sus comidas cuando tiene mucho trabajo y no sale de allí. Organizaron el desayuno en un carrito de servicio y Lucinda se ofreció a llevarlo, impidiéndome rotundamente seguir mi papel. –Perdóneme Alteza, yo lo llevare por usted todo el camino, una vez en la oficina se lo entregare para su broma –dijo Lucinda guiñándome un ojo. –Está bien, vamos, guía el camino. Lucinda fue delante llevando el carrito de servicio y guiándome a través de los pasillos hasta llegar a la oficina de Alex, desde la puerta escuchamos la voz de esa repulsiva mujer hablando melosamente, como si de

