*Narra Lila* Toqué la puerta de su casa y esperé. Me abrió la señora que cocina. ── hola joven -dijo sonriendo.- pase. ── gracias. ¿Está Teresa? ── no, acaba de salir. El joven está en su habitación. ── gracias. Agradecí interiormente que no estuviera Teresa. Subí corriendo y toqué su puerta. ── ¡no quiero ver a nadie! Abrí la puerta. ── si no quiero ver a nadie, a ti mucho menos. Vete. ── Alex, escúchame por favor. ── no quiero escuchar a una mentirosa. ── si de verdad estás enamorado de mí, escúchame por favor. ── yo sí estoy enamorado, porque no soy como tú. Me acerqué a él, intenté tocarlo, pero él me cogió de la muñeca. ── ¿y esto? ¿quién te ha hecho estos moratones? -miré mi muñeca, ni siquiera me había fijado en que Matthew me había dejado así.- ── es

