Ambos tomaron desayuno a medida que discutían.
"Hermano, te estás acercando demasiado a ella, ¿Qué tiene que te atrae tanto?, puede ser peligroso para tí." Resoplando gira la cabeza mirando despectivamente un lado y cruza los brazos frente a ella, dejándose caer en el respaldo de la silla.
"Lo entiendo, pero ella me está ayudando mucho, Sabes... ¿Porqué me he recuperado tan satisfactoriamente, qué sorprendió incluso a los doctores que me trataron?. Es debido a las pastillas y elixires que me ha dado. Ni por tí, ni por nadie dejaré de verla y de seguir aceptando su ayuda. Sin embargo me ayuda y sin conocerme bien, no tengo ninguna duda acerca de ella, además confío plenamente en su palabra y sus buenas intenciones."
"Y no tienes miedo de que te pueda envenenar o ... ya le contaste la verdad de quién eres mm... sino me equivoco eres el sucesor de un Sacerdote Inmortal, lo que también te hace ser un sacerdote, no es para lo que te estabas preparando. Si ella supiera esto... ¿Tú crees que te seguiría ayudando.?"
"No tiene porque saberlo... aún. Sin embargo, no soy el único, somos cinco los posibles sucesores."
Golpea la mesa con su mano. "Sí, pero tú eres el mejor candidato, además el Gran Sacerdote Inmortal llamó a papá para darle la noticia de que tú lo serás pronto, después de encabezar sus ejércitos como General, al igual que él también lo fue. Aceptaste ser general, ahora ya no hay marcha atrás."
Sorprendido. "¿Qué... ? Yo no sabía que aceptando ser general, aceptaba también el de sacerdote, no puede ser, pero de eso me ocuparé después, lo que tengo que hacer es pensar en cómo le voy a decir lo que soy, no quiero mentirle, no quisiera basar nuestra amistad en mentiras."
Moviendo las manos. "Lo dices.... porque.... ¿te estás enamorando de ella, verdad...? Por eso quieres decirle la verdad y... ¿Qué pasó con quién tú ya sabes, dejó de estar en tú corazón.?
"No, no es eso, él sigue estando en mi corazón... es sólo qué... hay algo en ella que me recuerda mucho a él y necesito saber si tienen alguna relación."
Mientras ellos disfrutan de su desayuno y discuten al mismo tiempo sobre estos asuntos triviales. Y a medida que se desarrolla la conversación, deciden dejarlo hasta aquí y luego buscar una solución apropiada, terminan de desayunar, Shinsei pide la cuenta, paga, se levantan y salen del restaurante dirigiéndose al estacionamiento del hospital, pués allí se encuentra el auto de Yuriko, cuando Astored condujo y lo llevó al hospital y ella lo dejó allí, las llaves se las pasó a Shinsei cuando entró al hospital en la madrugada.
Subieron al auto y salieron del estacionamiento, claro que Shinsei es quién conduce dirigiéndose a la universidad.
En la universidad. Astored caminando por los pasillos de la universidad ve pocos estudiantes que al verla comentan "Ella no es... ¿Con quién el hermano de Yuriko sale.?";¿No es el que se metió a ser clérigo.?";¿Acaso ya no es....?" Astored escucha, pero sigue su camino como si no le afectara en nada, primero se dirige a la armería para retirar su espada que colinda con la biblioteca, entra al lugar y hay estudiantes no muchos que la miran y empiezan a murmurar en voz baja, pero Astored que tiene un gran oído logra escuchar esas conversaciones insinuantes e intrigantes. "¡¿Serán sólo amigos.?!", "¿Quién sabe.?"; "¡Es que se me hace... muy raro que el hermano de Yuriko... tenga amigos. Cuando todavía estudiaba aquí, incluso se le veía solo y ahora... de la noche a la mañana sale con ella.!", "¡A lo mejor si son amigos.!" Astored sigue parada en el mesón de atención, hasta que la encargada se acerca y recibe la tarjeta de retiro de armas blancas, luego se va a traer lo requerido por Astored, a lo cuál le pide que entre porque ella no puede levantarlo, ella lo levanta con toda comodidad. La encargada le dice. "Por favor en el futuro, sólo avísame, tú entras y sales ya eres conocida." A lo que Astored asiente con una sonrisa y se despide "¡Gracias.!" Y sale del lugar.
Camina lentamente hacia el gimnasio, pensando en todas esas habladurías sin saber si son verdad. "Shinsei,... si en realidad fuera un sacerdote, me lo hubiera dicho ¿Porqué razón me lo ocultaría.?, pero es raro no dejo de pensar en él, nunca nadie me había interesado tanto, este sentimiento... es a lo que le llaman... amor. No, no puede ser. Lo estoy confundiendo, es como aquella vez que por impulso besé a mi mejor amiga, aunque ella respondió a mi beso, pero sólo fue eso... nada más."
Llegó al gimnasio con estuche al hombro, entró y como era de esperarse no hay nadie, se acercó a las gradas que sirven de asientos, dejó el estuche en el suelo, lo abrió y lo dejó allí por un momento y sacó de su mochila su celular, unos audífonos inalámbricos de esos que se colocan alrededor de la oreja y lo conecta por bluetooth y lo programa con música variada que tiene en su repertorio musical, se sienta en una grada y después saca su espada para alimentarla con su sangre, se ocasiona un corte en su palma derecha con su propia espada presionándola contra ella y la mantiene allí por un momento, después retira su mano, para luego sacar de su mochila un frasco de mármol blanco, con una esfera como tapa, con elixir que ella preparó en su interior para beberlo y su palma fue curada debido a esto. Limpia su espada mientras escucha música y se topa con una pieza que le recuerda mucho, pués es la misma que bailó la última vez antes de salir de la preparatoria, deja la espada en su estuche y se cambia de ropa a una más cómoda, se pone un short (pantalón corto.) y un top deportivo, se pone de píe colocándose en medio del gimnasio aprovechando que esta sola se pone a bailar, moviéndose como en aquella ocasión tan sensual, cierra los ojos y se deja llevar por el ritmo de la música hindú, moviendo sus caderas en forma juguetona y coqueta, sus brazos parecen ser alas de cisnes que revolotean elegantemente y sus píes moviéndose de un lugar a otro, girando en su lugar y desplazándose en sus giros.
Yuriko y Shinsei llegan a la universidad estacionan el auto en el estacionamiento, para luego dirigirse al interior de la universidad.
Caminando por los pasillos, siguen discutiendo, llegando a la cafetería dónde Yuriko suele encontrarse con sus amigos. "¡Bueno hermana.! Te dejo me voy a verla, tú no sabes por casualidad... ¿Dónde está.?"
"Ah! Sigues empecinado en ella, ¿Hasta dónde te llevará.?, ¿No, no sé dónde está.?" Mirándolo severamente.
"¡Aiya! Iré al dormitorio de nuestro primo a preguntarle, ya que entrena junto a Astored, él debe saber dónde está."
Caminando por los pasillos rodeados de hermosos jardines con tallos gruesos y firmes mostrando unas bellas rosas rojas, blancas, rosadas y amarillas, y sus frondosos arboles algunos frutales y otros quedan sombra que embellecen, no sólo esta parte, sino todos los alrededores de la universidad, llegando al dormitorio de su primo menor, encontrándose con él cara a cara. "¡Hola, primo... justo a quién quería ver!, Sabes... ¿Dónde encuentro a Astored.?"
Abrazando a su primo, luego caminan juntos en dirección al gimnasio. "Justo voy al gimnasio, allí quedamos todos en encontrarnos para entrenar, ella debe haber llegado, ya que como capitán siempre llega temprano. ¿Porqué tanto tú interés en ella.?, ¿Ha encendido algo en tí... más que tú entusiasmo y... qué hay de él....?"
Frunciendo las cejas mirándolo serio. "¿A qué te refieres con eso.?, ¿Qué estás insinuando.? Sólo tengo una linda amistad con ella, nada más."
Chasquea la lengua. "Tsk... pués no es lo que se rumorea, ¡Aiya... confiesa.! ¡Te gusta.! ¿Verdad.? Por lo general siempre andas solo, los únicos que te acompañan son tus amigos los otros discípulos, con los que también entrenas y ahora mírate. Persiguiendo a una chica, ¿Qué apenas conoces.?"
"No digas tonterías. Yo no he cambiado si es lo que tratas de de... cir." Se detiene en la puerta del gimnasio, sus palabras fueron interrumpidas por el espectáculo de baile de una chica, que hay en su interior, lo deja con la boca abierta sorprendido y el jóven a su lado lo ve que se detuvo repentinamente, mirando a la chica bailando en el lugar, el también queda maravillado, pero lo disimula y al contrario de su primo mayor le acerca la mano derecha para cerrarle la boca. "Cierra la boca, o se darán cuenta los demás de que te gusta, al menos disimula."
Cerrando la boca, sale de su trance. Pero aún así ambos miran a la chica que sigue bailando sin percatarse de la presencia de ellos, ya que ella tiene los ojos cerrados y parece estar muy concentrada en su danza se deja llevar por sus movimientos. Termina de bailar y abre los ojos quedando estupefacta en su lugar ante los dos jóvenes que la miraban y que no sabía desde hace cuánto tiempo. El silencio se adueñó del lugar por un rato, hasta que fue interrumpido por la voz de un jóven que provenía de atrás de la puerta del camerino que se encontraba en la parte de atrás del gimnasio. "Es un baile muy hermoso, al igual que quién lo interpreta."
Shinsei frunciendo el ceño y apretando los puños en señal de enojo e ira grita. "¿Quién es? Le exijo que se presente, no sabe que es de mala educación espiar a la gente a escondidas."
Astored mira a Shinsei con ojos incrédulos, como queriéndole decir: "No te acuerdas, cuando fuimos al mini hospital de la universidad, esa vez que tuvimos nuestro primer duelo y me escapé del mismo. Entonces que hacías tú en mi puerta escondido espiando lo que hacía."
Shinsei se da cuenta de esa mirada, y lo único que hace es mirarla y sonreír pícaramente en respuesta.
Se escuchan pasos acercándose y dejándose ver un jóven alto, robusto, cabello castaño claro corto ondulado hasta los hombros, ojos verdes brillantes que parecen esmeraldas y una piel trigueña (un poco más oscura que la de Shinsei, ya que la de él es miel claro.) que contrastan con sus rasgos faciales haciéndolo lucir aún más guapo de lo que ya es.
"Sólo ha pasado medio año y ya no recuerdas a los amigos. ¡Hola! Te ves bastante bien y hermosa como siempre."
Astored lo reconoce y corre a abrazarlo muy felíz. "Eres tú... ¿Cuándo llegaste.?"
Antón mira abatido a su primo y suspira, que tiene los dientes apretados y los puños ferozmente cerrados al grado de sangrar y con ojos asesinos. Antón se le acerca y le golpea dos veces el hombro con su palma y en voz baja le dice: "Parece que ya tienes competencia, querido primo."
Tose para aclararse la garganta y respira profundamente para poder calmarse. "Y tú... ¿Quién eres?, por lo que veo ya se conocen."
Astored lo suelta y lo presenta adecuadamente a los dos que los miran sorprendidos. "¡Ah! Disculpen, se los presento él es Bastián Wolf Grey Ulrich es mi amigo de la preparatoria, él es Antón y él Shin...."
Apretando la mano de Bastián en un saludo. "Shinsei Aarón kreuz Aiyami Moor." Interrumpe a Astored presentándose y pensando para sí mismo. (No puede ser, ¿Será el mismo Bastián amigo y enamorado de Khairl. Si él ha entrado en escena, entonces Khairl aparecerá pronto, pero no sé... ¿Dónde y cuándo.?, ¿Tendré que ser cuidadoso si quiero averiguar algo, pueda que él... sepa algo.?) Afirmando. "Mucho gusto en conocerte." Pensando para sí (Una vez que aparezca Khairl, me aseguraré de que te mantengas alejado de él, pero por el momento te alejaré de Astored.)
Antón mira a ambos rivales a muerte por amor, y con una sonrisa forzada piensa. (Pobre de mi primo, ya me da lástima ahora encontrarse con tan digno oponente, no quiero saber como acabará ésta novela, el típico triángulo amoroso. Me duele reconocer que mi primo no ganará ésta batalla.)
Astored mirando a los alrededores y ve que llegaron los demás integrantes del equipo listos para entrenar.
Bastián pregunta. "¿Y en dónde está el capitán.? Me dijeron que tenía que reportarme con él."
Astored señalándose a sí misma. "Soy yo, no me digas que estás en el equipo."
"Por algo estoy aquí, pero nunca me imaginé que tan rápido te convertiste en el capitán, te felicito."
Toma su brazo y lo lleva a presentar al resto del equipo.
Antón se acerca a Shinsei y palmea su hombro izquierdo una vez. "Bueno primo te vas a tener que ir, aquí sólo pueden estar los del equipo, y ¿Qué piensas hacer ahora.?"
Ambos observan a Astored que está muy contenta, riendo y mirándose significativamente, conversando con Bastián, éste se saca la polera quedando con el torso desnudo, sugiriendo muchas miradas lascivas incluida Astored y empiezan entrenar.
Bastián le sugiere a Astored de que entrenen juntos como antes y así mostrarles a los demás algunos movimientos que se pueden hacer en pareja. Pone su mano en la cintura de Astored y con la otra la mano de Astored que sostiene una espada simple, más liviana que su propia espada y ambos tienen movimientos coordinados.
A lo que a Shinsei no le agrada para nada lo que ve, molesto prefiere retirarse y sólo se despide de Antón. "Tienes razón, es mejor de que me vaya, si Astored pregunta por mí... aunque lo dudo, le dices que vendré en la tarde después de las seis para que salgamos a cenar. O la llamo más tarde para saber." Tristemente se aleja del lugar.
Bastián mira de reojo a Shinsei y contiene una sonrisa maliciosa de satisfacción.