Vicenzo. Nada es como solía ser. Los días han cambiado, mi vida ha cambiado, y me resulta muy difícil acostumbrarme a esta vida lejos del trabajo y sin llevar a cabo la misma rutina que he tenido los últimos años. Al menos, debo acostumbrarme a esto hasta poder recuperarme por completo. —¿Quieres que salgamos a dar un paseo? Sé que el médico dijo que necesitas descansar lo más que se pueda, pero, también considero que te hará bien salir a despejarte un rato —Ellie entró a la habitación, apenas habíamos acabado de desayunar hace un rato y me dijo que iría a poner la vajilla en la lavadora de platos. —¿Quieres ir a algún lugar en concreto? —Le pregunté con una sonrisa. Estuve revisando mi teléfono y la verdad es que no encontré nada nuevo, más que un mensaje de la ingrata de Valentina pr

