Bella se quedó atónita.
-Creo que le estoy haciendo más daño el estar con ella. Solo le estoy mintiendo y ella no se lo merece, después de todo viví agradables momentos con Jennifer.
-John... Bella no sabía qué decir.
-Tranquila, se lo iré haciendo saber poco a poco. John se sentó y la miró. -Yo tampoco quiero lastimarla, pero tarde o temprano eso tendrá que pasar.
-John, yo no quiero que nadie sufra... Bella comenzó a llorar.
-Cariño, no puedes evitar que nadie sufra, es parte de la vida. John la abrazó. -Comprendo lo que intentas evitar, pero así es como se deben hacer las cosas.
Después de un rato, Bella se tranquilizó y se quedaron abrazados por un rato en silencio.
-Bella, sé que estoy abusando de tu amabilidad, pero ya es tarde y el ir hasta mi casa me tomará mucho tiempo, así que ¿me dejarías quedarme en tu casa otra vez? Bella lo miró y notó que estaba sonrojado, nunca lo había visto así.
-C-claro, de hecho estaba pensando en pedirte que te quedaras. No me agrada la idea de que estés afuera tan noche. Bella se puso de pie. -Ya tengo muebles, así que estarás más cómodo aquí en el sofá. Solo deja te traigo una manta.
Bella tomó cobijas extras de su clóset y armó rápido una cama en el sofá.
-Ya está lista su cama, Su Majestad. Se burló Bella.
-Muchas gracias, hermosa damisela. John tomó su mano y se la besó.
-B-buenas noches. Bella se fue sonrojada hacia su cuarto. -Dejaré mi puerta entreabierta por si se te ofrece algo.
-Buenas noches. Sonrió John.
Bella recordó que no había cerrado la puerta principal con llave, por lo que salió del cuarto y vio a John sin camisa.
-L-lo siento, y-yo solo... Bella estaba demasiado avergonzada que no podía hablar y mucho menos moverse.
John se le acercó y la puso contra la pared.
-En otras circunstancias te habría castigado. John le susurró en su oído y se apartó de ella sonriente.
Bella rápidamente cerró la puerta principal y se fue a su recámara, pero antes de encerrarse John habló.
-No se me ha olvidado que te debo una respuesta, mañana te contaré todo. Le dijo serio.
-D-de acuerdo.
Bella no lo había notado, pero estaba demasiado cansada y tan pronto se acostó, se quedó profundamente dormida.
John no podía dormir, así que se dirigió al cuarto de Bella donde la vio en su cama descansando.
-¿Bella? Murmuró.
El chico observó que Bella dormía plácidamente, por lo que decidió salir, pero se detuvo al escuchar que ella comenzó a llamarlo entre sus sueños.
-Aquí estoy, Bella. John se acercó y le acarició la mejilla.
John se metió a la cama con ella y aún estando dormida se volteó hacia él para abrazarlo.
-Nunca voy a dejarte, te lo prometo. Le susurró al oído y le dio un beso en la frente.
Esa noche fue la primera vez que John se dio cuenta de lo tan solo que había estado toda su vida.