John corrió hacia el balcón y gritó con todas sus fuerzas: -¡ELLA ME AMA! Bella sonrió sonrojada y se dirigió hacia donde estaba. -Nooo, no grites. Trató de calmarlo. -¿Por qué? Contestó sonriendo. -Es la verdad y quiero que todo el mundo se entere. -Pero no así. Decía avergonzada. -Sabes que me encanta cuando te sonrojas. John la tomó de la barbilla y la volvió a besar. -Espera. Se separó agitada. -Antes tengo que decirte varias cosas. John la cargó, la recostó sobre la cama y se colocó detrás de ella para abrazarla. -No sabes cuánto extrañaba estar así contigo. Ambos estuvieron así por un rato, hasta que Bella se volteó para mirarlo. John le tomó sus manos y se las besó. -¿Qué querías decirme? -Si te separas, ¿qué sucederá con Mia? Ella es tu hija. Bella se mostraba preocupa

