Iba a golpearlo como continuara mirándome de esa manera tan despectiva, nadie por más simplón y humano que parezca se atrevía a mirarme de esa manera. Un gruñido broto de la garganta de la chica junto a mí. ¿pero qué demonios? ̶ Ellos son Allen y Damián- explico e hizo un ademan hacia nosotros dos El chico delante de nosotros parpadeo confundido y luego sonrió ̶ Es un placer, soy Christopher Leblanc, el hermano mayor de Ana- Ahora entendía todo, la sensación de inquietud también se detuvo de inmediato. ̶ Solo por unos minutos – susurro Anastasia a cortante ̶ Es un gusto – hablo Allen educadamente, y por mi parte solo asentí en su dirección Él tampoco me daba una buena espina, sus ojos eran fríos y calculadores como los de un asesino o

