Capitulo 6

1230 Palabras
-Buenos días cielo, es hora de levantarse- suelto un bufido y abro los ojos. Brandon me mira y me siento de lo más ridícula al estar vestida con un pijama horrible mientras él se ve tan guapo con una camisa azul oscuro y un jean. -¿Qué hora es? - -Casi las once- por dios, que tarde era, pero sinceramente no tenía nada de ganas de levantarme -Parece que nuestro angelito te mantuvo despierta casi toda la noche- no mentía, Jonathan se despertó más veces que nunca durante la noche, aparentemente noto la presencia de su padre e hizo todo lo posible por llamar su atención. Por otra parte Brandon parecía casi inconsciente, despertó solo una vez y parecía borracho tambaleándose de aquí para allá y se negaba a dormir a menos que Jonathan lo hiciera primero. -Debería levantarme, Jonathan tiene que comer- asintió entusiasmado y se apartó para dejar que me levantara, me estire un poco y mire a Jonathan que estaba con los ojos abiertos mirando de aquí para allá y tenía su chupete - ¿Tú se lo diste? - mire a Brandon y este abrió los ojos desmesuradamente. -¿No debí hacerlo? - parecía apunto de tener un ataque –Lo lamento, no lo sabía, creí que estaba bien, parecía que comenzaría a llorar y tú te veías tan cansada que no quería que te despertara - habló atropelladamente –Se lo quitare - lo mire mientras caminada de un lado a otro y solté una carcajada. -Tranquilízate- le dedique una sonrisa –Esta bien, solo te preguntaba- -Oh, bien- asintió enérgicamente - ¿Le prepararas el desayuno? - -No exactamente- sonreí ante la ingenuidad de su pregunta –Aun toma pecho Brandon, es demasiado pequeño para poder comer algo- aparto las mantitas y tomo a Jonathan en brazos, me siento con él en la orilla de la cama y me subo lentamente la blusa, coloco a Jonathan en una mejor posición y hago una mueca cuando comienza succionar. -¿Necesitas privacidad? - me mira con intensidad. -Puedes quedarte si quieres- asiente y toma asiento sobre la silla de la esquina, me remuevo algo incomoda por su mirada y concentro toda mi atención en mi hijo.  -¿Te duele? - -No, pero aún me resulta un poco incómodo- levanto la vista y lo observo, tiene el tobillo derecho recargado sobre la rodilla izquierda y mira hacia otro lado. Termino de alimentarlo y lo acomodo para poder sacarle los gases, alzo la vista y miro a Brandon que me ve con atención - ¿Quieres hacerlo tú? - -¿Hacer que?- -Sacarle los gases- -¡Si!... digo si- sonrió y me hago a un lado para dejarle espacio, se pone de pie de un salto y camina hasta sentarse a mi lado. -¿Cómo lo hago?- -Solo acomódalo de forma que su cabecita pueda apoyarse un poco sobre tu hombro, ponle una mano sobre la nuca y otra por la espalda, si así, ahora tienes que darle suaves palmaditas sobre su espalda- me puse de pie y busque una manta con la vista –Espera a que busque una man...- me quede callada y después estalle en una carcajada. -Cielos, parece que comió bastante- mirar a Brandon tan guapo ser vomitado por un bebe es de las cosas más graciosas que he visto nunca -¿Es normal que haga eso?- -Como dijiste comió demasiado- -Mmm... no sé si me agrada la idea de que me vomiten encima- mi sonrisa desapareció y un pequeño temor me invade. ¿Ya está, es todo lo que pudo resistir? Pero bueno, no puedo culparlo al menos lo intento. -Dámelo- extiendo las manos en su dirección –Cámbiate mientras yo le preparo una ducha- asiente dudoso y me deja tomarlo, salgo de la habitación y camino hasta el baño, tomo la pequeña bañera y comienzo a llenarla con agua tibia. -¿Puedo ayudarte a hacerlo?- me sobresalta escucharlo detrás de mí –Prometo que esto lo are bien- me muerdo el labio para contener una sonrisa y asiento en su dirección. Se coloca a mi lado mientras comienzo a desvestir a Jonathan y me mira atenta a cada movimiento que hago. -¿Puedes apoyar la bañera sobre la lavadora?- -Por supuesto- corre a hacerlo y espera paciente otra instrucción. -A tu derecha esta una esponjita y algunos jabones- -¿Estos?- asiento y se acerca rápido hasta mí, los mantiene en brazos y noto como contiene el aire mientras meto a Jonathan en el agua. -¿Quieres enjabonarlo?- -¿Puedo?- -Claro, toma la esponjita de estrella y pon un poco de gel de baño, bien, comienza a limpiarlo con cuidado- puso una mirada de completa concentración y se puso a ello. Terminamos de bañarlo y lo envolví en una toalla antes de salir, Brandon venía detrás pisándome los talones e hiso una mueca cuando saque un pequeño trajecito color amarillo. -¿Qué?- -Demasiado femenino- solté una risita –Solo es un trajecito- rodo los ojos y se puso de pie, saco el teléfono del bolsillo izquierdo del pantalón y salió de la habitación. -Tres en punto- dijo mientras entraba nuevamente a la habitación y corto la llamada –Samuel vendrá por nosotros a las tres- soltó como si nada -¿Puedo volver a cargarlo?- -¿Quieres sentarte primero?- se dejó caer sobre la cama y lo acomode nuevamente sobre sus brazos, contuvo el aire unos segundos y después acerco su rostro lentamente, cerró los ojos eh inhalo profundo. -Tiene ese increíble olor a bebe- -¿Está bien si lo cuidas mientras me doy una ducha?- asintió entusiasmado. ⚪⚫⚪ Miro anonadada todo a mi alrededor y busco todo mi autocontrol para no lanzarle algo a Brandon en la cabeza, llevamos en el auto pocos minutos y Samuel parece más serio que de costumbre, atravesamos una pequeña cerca blanca y se exactamente en donde estamos. -Por favor dime que no la compraste- digo refiriéndome a la casa de campo de los señores Anderson. Normalmente la gente del pueblo se la pasaba hablando de lo ostentosa que era ya que era la propiedad más lujosa de la zona y no muchas de las personas que vivían ahí estaban acostumbradas a ver ese tipo de cosas. -¿Te molestaría si lo hubiera hecho?- sospese mi respuesta y finalmente termine asintiendo –Es bueno saberlo, pero no, no la compre solo la alquilaremos el tiempo suficiente hasta que quieras volver a Seattle- -No sé si algún día quiera hacerlo- no dijo nada y el silencio fue algo que agradecí enormemente. El auto se detuvo y Brandon bajo de un salto, corrió hasta mi puerta, me ayudo a bajar y me condujo hasta la entrada, sinceramente era una casa preciosa pero eso no quitaba el hecho de que se estaba comportando como loco respecto a todo esto. -Aun no entiendo que tenia de malo el apartamento- -No vamos a volver a discutir eso, ese apartamento era demasiado pequeño para todos, en este lugar estaremos bien- -¿Estaremos?- -Me quedare con ustedes- lo mire anonadada –No espero que estés feliz por tener que volver a vivir conmigo pero por favor podrías dejar de mirarme así- desvié la mirada avergonzada –Igual no te preocupes, dormiré en la habitación continua a la suya- comenzó a caminar y yo detrás de él. Llegamos a una de las habitaciones y Brandon abrió la puerta para dejarme pasar –Esta será tu habitación, iré por tus cosas y las traeré aquí... también me tome el atrevimiento de pedirle a Samuel que te comprara unas cosas y también a Jonathan, espero te gusten- murmuro nervioso antes de salir. Di media vuelta sin darle mucha importancia y sofoque un grito cuando vi la cama y la mitad del suelo abarrotado de bolsas de compras, conté mentalmente hasta diez y me acerque hasta la cama.
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