El viernes por la mañana Brandon llamó y quedamos de vernos a medio día en una cafetería, a unas cuadras de aquí para poder hablar. Decidí tomar una ducha antes de prepararme y me vestí con un sencillo vestido amarillo y un par de sandalias de piso, deje mi cabello suelto y me coloque un poco de brillo labial. Faltando veinte minutos para nuestra cita busque a Samuel y le pedí que nos fuéramos, ni siquiera dudo y quince minutes antes de las doce el terreno todo estaba aparcando fuera del café. Me sorprendió ver a Brandon en la acera con Jonathan en brazos y al ver el auto se acercó rápidamente y abrió mi puerta. Me tendió la mano para ayudarme a bajar y no vacile en tomarla. –Hola cielo– la respiración se me cortó, se veía realmente atractivo con una camisa y un par de vaqueros. –Hola–

