Alina salió de casa, la carretera tranquilizaría su mente, bajo la ventanilla y dejo que el viento la despeinara, no le había mentido a Fernando ella de verdad lo comprendía, como él había dicho ella tenía que seguir con sus actividades cuando naciera él bebé solo se dedicaría a él. Ella era fuerte, pero abecés el ser realista no era algo que congeniara con su corazón, no podía mentirse, las palabras de Fernando si habían desatado una molestia en su corazón, pero las cosas eran así el, sabia a lo que se enfrentaba, le daría su espacio. -Alina que haces aquí, pensé que te quedarías a cuidar a Fernando. -Él decidió que era mejor el estar solo. Fátima la observó por un momento y sin decir nada la abrazo masajeando su espalda. -Alina que te parece si hablamos con Flavio para que te hag

