Mateo había ido a comer a la casa, pero Yohana según Nana Marina no se había asomado por ahí en todo el día, Mateo le pidió a Nana Marina que le preparara algo para llevárselo. A Yohana le gustaba mucho su trabajo ella podía pasar el día completo sumergida en él, Mateo disfrutaba el observarla cuando ella no era consciente de su presencia. Nana Marina le entrego a Mateo una lonchera para Yohana, él se dirigió a los establos, pero Yohana no estaba por el lugar, eso le pareció muy extraño a Mateo, Yohana no se tomaba descansos a menos que fuera la hora de la comida y acudía a casa. -Buenas tardes joven Mateo, necesita algo. -No has visto a la doctora Yohana. -Ella y Gustavo estaban por los pastizales hace un rato, supongo que aún deben estar por el lugar. -Gracias Leo. Leo solo hizo

