6. Nuevo Instituto

833 Palabras
"La única forma de educar de cero, es volviendo a crear" Narrado Jessica. El cambio de instituto siempre ha sido una m****a, un estrés, no me gustaba que la gente te mirase por ser nuevo. Los nuevos siempre eran los monos de feria de la gente, todos intentaban hacerse tus amigos solo por un amigo más y más popularidad. Y lo peor era que después se creían que tenían derecho sobre ti, como si fueras un objeto de feria o algo así. Era sencillamente una m****a cambiarte de colegio, y yo lo odiaba pero está vez será diferente, en este colegio todos nos conocían, y éramos los demonios del barrio y por ello todos nos temían, éramos respetados y además los profesores nos conocían como los hijos de Alex y Jake por lo que estábamos expuestos a ser brillante y a no ser unos idiotas. Pero eso sería imposible ya que teníamos a nuestros enemigos cerca. El primer lunes que pasamos en casa tras nuestra llegada, teníamos que asistir a nuestro primer día de clase, nuestra madre no nos dejó ni un segundo de respiró, se negaba a que perdiéramos clase por lo que seguido nos envío al colegio. Lo vimos venir cuando nos llevó a comprar cosas para las clases. Era un estúpido colegio de niños ricos, nosotros también lo éramos pero solo por la cartilla del banco por lo demás éramos como cualquiera que te encontrarás por la calle, encima había que usar un estudio uniforme; con lo bien que iría yo con mis vaqueros. Era un uniforme rojo y verde, teníamos que llevar una falda y una camisa más la chaqueta que era obligatorio, odiaba los uniformes y más porque había que usar zapatos planos, no se podían llevar botas. Nuestra madre nos despertó a las cinco y media de la mañana, era un poco hiperactiva por las mañanas, estaba cada día más segura que se volvía más loca con los años que pasaban, nos hizo desayunar y ducharnos rápido para luego esperar casi una hora a Lucas. Y eso ponía de mal humor a Nathan, ya que era un maníaco con eso de llegar tarde, seguro lo saco de ella. —Muero de sueño—grito desde mi asiento y pongo los pies encima del asiente de Nathan que va donde el copiloto solo para molestar a mi madre con sus correcciones al conducir, digamos que mi madre tiene fobia a conducir y solo lo hace cuando es necesario, ella suele enviar a Skyler y Lucas al colegio en taxi pero como no se fía de nosotros pues debe superar su miedo y aguantar a mi hermano indicándole como conducir correctamente. —No grites Jessica, que me desconcentro—dice mi madre mordiendo su lengua mientras conduce, intentando concentrarse en la carretera y no en mi molesto hermano con sus "vete mas a la derecha", "vas muy despacio", "baja la velocidad que es una carretera de 50" y un sinfín de clases que soy yo y mato a mi hermano de una hostia, santa paciencia. —Como nos vuelvas ha hacer esperar te mato, con lo bien que estaría yo durmiendo un rato más—dijo Nathan en el coche a Lucas. —Es mi castigo, pienso haceros sufrir un poco, no me parece ni medio normal que tenga que estar conduciendo porque vosotros sois más traviesos que...Yo que se que pero bueno que no vais a pasarlo bien, y tener claro que Nathan no vuelve a ser copiloto—dijo mi madre mientras conducía. —Dios mío, mamá estás loca—dijo Aiden mientras intentaba no reír por la situación. —Mirar tengo que firmar papeles por vosotros y el director os tiene que dar una charla así que cuando antes vayamos mejor—dijo ella y se concentró para aparcar, mi madre odiaba conducir, cuando íbamos todos conducía papá, porque el disfrutaba pero nuestro madre odiaba todo lo que fuera sentarse al volante, la ponía de mal humor, y la entendía, no era solo que tuvieras que pensar en que hacer, sino que debías estar atenta a lo que los demás hicieran y eso era un dolor de cabeza. —Y llegamos al infierno—susurra Aiden, mientras nuestra madre luchaba con Skyler para sacarla del coche y nosotros salíamos a mala gana y cogíamos las mochilas. —Aiden y Nathan venir aquí—grito mi madre y mis hermanos con ganas de huir en sus caras, fueron a donde ella y sin un mínimo esfuerzo físico sacaron a Skyler y Lucas del coche y les pusieron en el suelo con sus mochilas—Perfecto, ahora vamos a dentro—dijo mi madre mientras camina a la puerta de entrada con nosotros siguiéndole en fila en orden ascendiente de nacimiento. —Odio este colegio—le susurre a Emily mientras caminábamos con lentitud y como si el c**o nos pesará 5 kilos por lo que nuestras otras cuartas partes, nos empujaban suavemente para no quedarnos atrás.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR