8 Grigg No dormí. En vez de hacerlo, me quedé despierto durante toda la noche contemplándolos dormir, abrazándose el uno al otro, abrazándome a mí. Amanda, mi hermosa compañera, dormía desnuda con su cabeza reposando sobre mi hombro, su pierna enredada con la mía, y su brazo rodeando mi pecho. Incluso, en sueños venía hacia mí. La imagen hizo que la esperanza floreciera dentro de mi pecho; esperanza de que pueda ser mi compañera verdadera, de que aprendiera a amarme. Estaba de espaldas a Rav, su cuerpo estaba abrazando el de ella por detrás en una postura protectora que no pude menos que aprobar. Su brazo era largo, y su mano también descansaba sobre mi pecho. Sus dedos sostenían ligeramente su muñeca, sujetándola, incluso, en sueños. Su roce no me perturbó. Él era mío, también, y no p

