Adamis no sentía total complacencia incluso con haberse apoderado del Reino de Akram, muchos de sus intentos por seguirle el paso a Aleksanteri seguían siendo en vano. Lo cual le aseveraba lo que sospechaba, Aleksanteri podía estar protegido por Augur. Comandaba varias legiones de soldados atravesando el desierto justo al atardecer sin encontrar nada que la llenara de satisfacción. Volvían al palacio luego de otro día de conquista y masacres injustificadas. Todos creían que se debía al Príncipe Scahard y no a su reina. En uno de los viajes, él había sido mordido por una serpiente. Aunque bien sabía que estaba condenado a muerte, no quería irse del todo sin atormentar a la causante de sus desgracias. La belleza de su reina, no compensaba la atrocidad que podían sus manos causar por simp

