Llegamos a casa, la misma donde yo había crecido hasta que mis padres murieron. Iba a requerir saber dónde estaría Alondra todo el tiempo, por lo que Pablo la llevaría a cualquier parte que ella necesitara; y Elena estaría al pendiente de ella aquí en casa. Necesitaba despejarme, así que le pedí a Elena que ayudara a Alondra y, a Pablo que se encargara de lo demás para el vuelo que tendríamos en unas cuantas horas. Terminé en mi habitación, tomando un baño para relajarme y pensar. ¡Maldita sea! ¡¿En qué me había metido?! Bajé porque estaba cerca la hora del vuelo y la vi sentada en la sala, esperando. ¿Desde qué hora estaba ya esperando por mi? Todo estaba listo para el viaje, por lo que me acerqué a despedirme de Elena. -Sea como sea, ella es ahora tú esposa, tienes que darle el lugar q

