Capítulo 13

2219 Palabras
Ayer por la tarde hable con Suji para ponernos de acuerdo en veros hoy, quería darle una sorpresa pero tenía el pendiente de si estaría o no y preferí hablarle. Lo cual me hizo feliz al saber que aceptaba, así que hoy viene por ella y ella dijo que estaba pensando en invitarme al parque para que nuestras mascotas se conozcan, así que ahora estamos de regreso a mi casa para ir por Yuki, aunque no estoy seguro que quiera salir, hoy no se veía animado y mi mamá me dijo que estuvo vomitando y haciendo mal del baño lo revise antes de salir y lo vi dormidito así que no quise molestarlo además de que comió como suele hacerlo todos los días, si sigue mal lo llevaré al veterinario mañana por la tarde cuando volvamos del cementerio así veremos cómo amanece. —Pasa, mi mamá está trabajando llega más tarde, siéntete como en tu casa voy rápido por Yuki —Gracias, que bonita es tu casa. anda ve aquí esperó Fui por Yuki al jardín que es donde se quedó cuando salí. —¡Yuki, ven pequeño! ¡Vamos a dar un paseo! No está, que raro él siempre viene corriendo cuando le digo que daremos un paseo. ¿Dónde se habrá metido? —¿Yuki?—volví a llamarlo pero no obtengo una respuesta. Salí al jardín para buscarlo pero no lo encontré, tampoco está en su casita, y tengo una sensación extraña que no me gusta nada. Él siempre viene corriendo cuando apenas abrimos la puerta. —¡Yuki! Sobre su plato de comida hay vómito pero esto tiene sangre, no puede ser, Yuki... ¿Dónde estás? Por favor que nada malo te haya pasado y que sólo sea una mala broma de algún cabrón. —¡Yuki! Esto no me gusta, el siempre viene cuando yo le hablo. ¿Dónde estás pequeño? —Janus, ¿Qué pasa? —Yuki no está y en su plato hay vómito con sangre, no sé que esta pasando y... Tengo miedo ¡Yuki! Subí corriendo a mi habitación y lo encontré acostado al borde de la cama, hay sangre en su boca y a lado. Me deje caer a su lado tomándolo con cuidado, lo cargue en mis brazos, haciendo leves caricias, Yuki no puede dejarme, él no por favor eres lo que más amo y no puedes dejarme así, no es momento de que me dejes. —Yuki, reacciona por favor... Pequeño no me dejes, tú no me puedes dejar recuerda el juramento que hicimos cuando nos conocimos, por lo que más quieras no te vayas... Yuki —Janus... Deje abajo a Tsuki pero... No puedo dejar de llorar porque Yuki se está muriendo en mis brazos, aunque lo lleve al veterinario él no... no, no, no. ¿Por qué tienes que dejarme?. —Vamos al veterinario, podemos salvarlo aún si nos damos prisa —No logrará llegar... Él está muy mal... No debí dejarlo solito... debí haberlo llevado al veterinario en cuanto mi mamá me dijo que estaba mal y no sólo dejarlo así e irme. Ahora se esta muriendo y es mi culpa... —Janus tranquilo, por favor... Mírame-ella tomo mi rostro con ambas manos obligándome a verla, está asustada—estoy aquí contigo, pase lo que pase no te dejaré solo pero por favor cálmate para que podamos hacer algo por Yuki —Perdón por interrumpir La voz de Ihan nos interrumpió y Suji se alejo, pero... ahora toda mi atención es para Yuki, él es mi prioridad. —Yuki... por favor. Me aferre a él y él se movió, sentí su lengua por mi mejilla, se acomodó entre mis brazos y por un momento creí que él estaría bien, que sólo estaba exagerando la situación pero estaba tan equivocado que no sabía que lo que pasaría después sería peor aún. —Janus por favor mírame —No, no quiero apartar la mirada de Yuki... Él no puede dejarme, déjame con él, vete y dejame solo —Y no lo hará, Yuki te ama, te adora y jamás sería capaz de dejarte —Es que... Ehann por favor que no me deje, dile que no... Yuki por favor, eres mi mejor amigo, eres parte de esta familia e hicimos una promesa de estar juntos siempre... —Suji, toma llama a la mamá de Janus, su número está ahí, dile que venga lo más rápido que pueda que se trata de Janus y Yuki —¿Yuki?—ya no se mueve—Yuki despierta, no te duermas, por favor no es hora de dormir vamos a ir al parque con Tsuki y Suji, después iremos por tu comida favorita, mamá no esta en casa y ella debe verte...—no puedo contener el llanto—despierta Yuki por favor... bebé despierta... no me dejes... —Janus...—puedo sentir la presencia de Ihan a mi lado—Y-yuki está... él está dormidito... Él ya no sufre, Yuki ya no sufrirá más, por favor —¡No! Yuki no se fue, él no me dejó y no lo hará...—me aferre a su cuerpo—Él... él juro que siempre estaríamos juntos, éramos como hermanos, crecimos juntos, él me cuidaba y yo a él... Él era el guardián de está casa, él... Me aferre a su cuerpo, tratando de sentir aún su calorcito, su naricita sigue húmeda, su pelaje sigue suave, y puedo jurar que aún lo siento respirar... Mi querido Yuki, aun puedo recordar todo lo que pasamos juntos; desde el primer día que llegaste a la casa, cuando mi papá te trajo, cuando hicimos la promesa bajo las estrellas de siempre estar juntos y cuando papá murió tú, mi querido Yuki estuviste a mi lado en todo momento. No tenías porque irte de esta forma, no merecías morir así y dejarme, perdóname, por favor perdonme por no haber podido haber hecho algo más por ti... por favor que alguien me diga que esto es una pesadilla. —Ya estoy aquí cariño, oh no, no puede ser, ¿Yuki está...? —Sí tía, acaba de fallecer... —¡Yuki no murió!...¡Entiendan de una vez! Él... él no esta muerto... Yuki está con mi papá, ellos están juntos, pero... —Dios, lamento tanto no haberme dado cuenta que estaba mal Mi mamá se sentó a mi lado, nos abrazo y aún llorando ella nos dijo: —Tú sabes mejor que nadie que yo amaba tanto a Yuki como tú, pero ahora él está con papá y los dos nos van a cuidar desde dónde estén. llora mi amor, no te guardes el dolor que sientes Entonces entendí que era la última vez que vería a Yuki y lo tendría entre mis brazos. [...] Pov. Ihan Janus se quedó dormido después de que enterramos a Yuki, no dejo de llorar hasta quedarse profundamente dormido; me dolió tanto verlo así, jamás en lo que llevamos de amistad lo había visto tan roto, tan triste y tan mal, pensé en muchas maneras de consolarlo pero ninguna era lo suficientemente buena para ayudarlo. Por otro lado, Ehann se ofreció a llevar a Suji a su casa, ella no quería irse y dejar así a Janus pero logramos convencerla de que él estará bien y que cualquier cosa le avisaremos. Sentí algo de molestia por la insistencia de Suji en quedarse y sobre todo ver la manera en la que le dijo que no lo dejaría solo, es como si ella y él hubieran empezado algo de modo secreto, no los había visto siendo tan cercanos. —Ihan cariño, la cena está lista-la voz de mi tía me saco de mis pensamientos.—Ihan cariño —No tengo hambre tía, prefiero esperar a Ehann, gracias tía —Mi niño debes comer algo, entiendo que con todo lo que pasó estés así, y créeme que a mí me duele más que nada todo lo que paso, perder a Yuki fue como perder un hijo, el dolor es muy grande pero lo que más me duele es ver así de mal a mi hijo —Cuando conocimos a Janus él no dejaba de hablar de Yuki, decía que él era su mayor tesoro después de usted, y cuando conocimos a esa criatura tan linda, tan inocente y pura... Comprendimos porqué Janus lo amaba tanto. Por eso el que lo haya perdido es muy triste —Sí, mi hijo es algo cerrado con sus sentimientos, pero con Yuki era totalmente diferente, por eso me parte el alma verlo así otra vez-se entre corto su voz —¿Otra vez? —Cuando murió el papá de Janus, aún estaba pequeño, pero él sufrió tanto que tuve miedo de perderlo a él, casi no comía, se la pasa dormido, dejo de ir a clases más de una semana y...—una lagrima cayo y su voz se corto —¿Y? —Un niño pequeño de seis años tenía depresión, hasta que un día lo escuché hablando con Yuki en el jardín, era de madrugada, ambos estaban afuera sentados en medio del jardín, Janus lloraba desconsolado y Yuki estaba ahí con él, con su cabecita en sus piernas, como tratando de consolarlo.—sentí una presión en el pecho y mis ojos llenarse de lágrimas—entonces Janus dejo de llorar y le dijo a Yuki... Siempre seremos amigos, hermanos, serás el guardián de la casa, porqué yo sé que mi papá quería que así fuera, serás como el dinosaurio de cuello largo que cuida de su manada... Por la garrita que jamás me dejarás... Yuki ladro cómo respuesta y le dio su patita a Janus, fue la escena más tierna que vi... Desde ese día jamás se habían separado. Cuando iba a la escuela por Janus en su mayoría siempre llevaba a Yuki conmigo y cuando no lo hacía me reclamaba y me apuraba el llegar a casa porque lo había dejado solo. No pude evitar llorar por lo que me contó la mamá de Janus, jamás pensé que hubiera sufrido tanto, era solo un niño pequeño y no merecía tanto dolor, él sólo debía ser feliz como cualquier niño de su edad. —¿Ihan, por qué lloras? Mi hermano llegó y me abrazó, pero en lugar de calmarme el llanto se hizo más intenso aún, no puedo evitar imaginarme a Janus de pequeño sufriendo tanto. —Ya, ya, tranquilo estoy aquí contigo, no llores Ihan —No quería que te pusieras mal cariño ya pasó ahora Janus es un chico maduro y feliz, él podrá superar esto —Es que... Era sólo un niño, él debía estar jugando, siendo feliz y no tener depresión y encima ser molestado por los niños de la escuela. —No cabe duda que el amor y cariño que tienes por mi hijo es genuino y puro... Pero si realmente quieres verlo feliz, deja de tener miedo —Pero... —Ve a ver a Janus para que baje a comer algo, Ehann cielo ayúdame a poner la mesa por favor —Sí Subí la habitación de Janus para despertarlo, pero lo vi sentado sobre la cama, tiene su celular en la mano. Aunque se ve diferente es como si estuviera perdido en sus pensamientos. —Jan, la cena está lista —No tengo hambre, quiero estar solo, vete —Janus por favor, baja a cenar con nosotros no puedes estar sin comer puedes enfermar —Ya te dije que no, vete y déjame solo, ¿es tan difícil de entender? —No, sino bajas aquí me quedaré contigo, no me importa —¡Vete quiero estar solo! ¡Lárgate y déjame como todos!—se levanto y me gritó, jamás me había hablado de esa manera, entiendo porque lo hace pero no puedo evitar que no duela —... No eres el único que está sufriendo la perdida de Yuki, te recuerdo que Yuki también era preciado para nosotros, a todos nos duele que ya no este aquí —... L-lo siento Ihan... No quise, es que yo... Me duele tanto, no se que hacer con todo el dolor que estoy sintiendo Me acerque a él y lo abrace en el momento que volvió a llorar. El colocó sus brazos suavemente sobre mi cintura y me abrazó. —Tranquilo, estoy aquí contigo y por más que me pidas que me vaya, que me alejé de ti no lo haré, te amo y no quiero que nada malo te pase, solo quiero cuidarte —¿T-tú que? No puede ser. —Que no me iré de tu lado, por favor deja de pedirme eso —Eso no fue lo que dijiste, por favor dilo una vez más —J-Janus... No me hagas esto —¿Hacerte qué?-dejo de abrazarme y se alejó de mí. —Vamos a cenar, ahora no es momento de esto, por favor—intente acercarme pero él retrocedió —Ve tú, yo no tengo hambre. discúlpame con mi mamá —Janus por favor, vamos tu mamá está preocupada y no quiere verte mal —¿Mi mamá? ¿Entonces por que no vino ella por mí? Ella me habría dicho que me ama sin miedo —... Es diferente No dijo nada, sólo salió de la habitación bastante molesto. Soy un idiota.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR