"Pan comido", sonreí, guardando el teléfono. ¡No sabía que la vida estaba a punto de darme una sorpresa esa misma tarde! *** "Todavía no entiendo por qué necesito que el entrenador Carter me asesore. ¡Ya he demostrado mi talento con el campeonato!", dije con un dejo de frustración en la voz, mientras discutía con Miguel en su oficina. "¿Y qué puede enseñarme o evaluarme realmente? ¡Él es el entrenador de béisbol y yo el de baloncesto!" Acababa de decirme que la junta directiva insistía en que el informe de evaluación del entrenador Carter era imprescindible antes de mi entrevista con ellos en dos semanas. No seguirían adelante con la entrevista sin él. "Avy, sé que siempre te has puesto un poco nerviosa con él, pero escúchame", suspiró Miguel mirándome desde su escritorio. "Sé que eres

