-¿pero qué dices? Se agitó Tina al escuchar aquella forma de hablar del joven, a la que no estaba acostumbrada, aunque lo asoció al estado del joven diciéndole: Anda vete a tu habitación. El joven pese a su estado, con algún traspiés se acercó a la mujer y le dijo: -vamos tía. No se ponga así. ¡Se que necesita que le echen un buen polvo! -Oh ..¡qué forma de hablar a tu tía es esa!.. Pero el joven se acercó más y la abrazó. Ella intentó separarse, notando el olor alcohol que desprendía el joven. Pero no contaba con la fuerza que poseía el muchacho, quien como si estuviera poseído, actuó con cierta violencia arrancándole la bata que llevaba puesta y dejándola solo en comisión. -oh pero que haces… oh no me quites ooooo -Vamos tía…¡hoy será mía de nuevo!... ¡le voy a echar un polvo de los

