El la volvió a besar y llevando una de las manitas de la joven a su tranca, y luego a sus testículos, le dijo; ¿has visto como los tengo?¡Están bien llenos! Tengo que descargarlos. La joven se sobresaltó, respondiéndole: - ¿quieres volver a correrte dentro? ¡sabes que eso no puede ser!. Te dije que estoy ovulando casi con toda seguridad. Añadiendo: si lo hace nuevamente, seguro que me vas a dejar embarazada. -¿De verdad estas ovulando Romina?. Por eso te noto tan caliente. Le preguntó Patricio. La joven toma la cara del hombre con su mano y mirándole fijamente le pregunta: ¿es eso lo que quieres? ¿quieres preñar a la mujer de tu hijo? El hombre ante semejante pregunta, morbosamente le contesta: -Joder Romina. ¡No me importará dejarte preñada! De todas formas, todo quedaría en casa. -¡

