Daniela, tras haber conseguido su propósito de propiciar el encuentro de su nuera Caty con Berto, se quedó preocupada ante lo que había visto y las insinuaciones finales de su nuera antes de marcharse. Pese a que le parecía una atrocidad todo pensamiento al respecto, en el fondo se dio cuenta de que su nuera tenía parte de razón. Y es que, la visión que la misma tuvo de la pareja follando, especialmente de los tremendos genitales de su hijo más pequeño, la habían dejado algo trastornada y sin saber que pensar. Hacía unos años que había fallecido su marido a causa de una infección pulmonar, por lo que desde aquella fecha ceso toda relación s****l. Pero, contemplar la forma en que la pareja hizo el amor, le despertó sus ocultas ansias sexuales. ¡No se lo podía creer, pero el simple recuerdo

