"Solo quiero ser una buena hija, papi. Dijiste esta mañana que hace siglos que no tienes citas, ¿verdad? ¿Preferirías quedarte ahí acariciándote la polla?", dije, deslizando mis dedos por su brazo y acercándome lentamente a su polla. "¿O prefieres que tu guapísima y sexy hija de 19 años te masturbe mientras disfrutas de tu porno?" Mi papá se mordió el labio, la lujuria claramente escrita en todo su rostro, "¿Hablas en serio, cariño? ¡Tu madre me matará si se entera!" "Será nuestro secreto de padre e hija, papi. ¿Por favooooor?" Ronroneé mientras pasaba mis dedos por su muñeca hasta su pene, deteniéndome justo antes de tocarlo. Hice pucheros y le dirigí mi linda mirada de cachorrito, que siempre le queda bien. Finalmente, sin decir palabra, asintió lentamente y apartó la mano de su pene,

