"¡Mmm...! ¡Estáis los dos muy cachondos!" exclamé. Me agaché y les agarré las pollas a ambos a través de los pantalones. Gimieron al tocarlos. Me lamí los labios y ronroneé: «Sácame la polla». Mis hermanos no tardaron en bajarse la bragueta y sacarse las pollas. Los rodeé con la mano y les di un apretón. "Ustedes dos son muy grandes", les dije. Me incliné para susurrarle a James al oído. "Llevo toda la noche pensando en chupársela". Me sonrió. "Entonces, ¿por qué no nos muestras cuánto amas nuestras pollas?" me preguntó. Sonreí y le respondí: "¿Por qué no te quitas esa ropa y te acuestas en la cama? Así te mostraré lo que puedo hacer". Los chicos se desnudaron rápidamente y se sentaron en la cama, con la espalda apoyada en el cabecero. Me quité el vestido y me paré entre ellos, vestid

