El joven aguantó las convulsiones de la mujer hasta que, por fin la misma quedó como extenuada, entregada, abierta totalmente. El joven se dio cuenta que su semen comenzaba a subir por el interior de su v***a buscando la salida. ¡Dudo si correrse dentro o no!. La mujer se percató igualmente de tal circunstancia y de las dudas del joven, diciéndole: ¡no puedes hacerlo dentro!... ¡creo que estoy en mis días fértiles!…no lo hagas… El joven se sorprendió, y le preguntó haciéndose el alocado aun: ¡por eso estas tan caliente putita! … “Tienes el coño como una autentica caldera en ebullición”. ¿seguro que no quieres mi leche? -No lo intentes… ella se dio cuenta del cambio del joven, y notó en su mirada la intención de correrse dentro. Joder, el sobrino de su esposo estaba tan loco esa noche que

