Me dio un pequeño susto cruzarme con Julia en el pasillo cuando salía del cuarto de Raquel, sobrer todo porque tenía la v***a tiesa, todavía no me había venido. Ella sólo se ruborizó y trató de saludar tranquilamente, pero se alejó en dirección a su cuarto con cierta velocidad. No era momento de hacer otra escena frente a ella, aunque tuve el pensamiento intrusivo de jalármela con ella en frente, viéndome. Tuve que mojarme la cara para hacer la cena y tratar de ser un hombre funcional el resto de la noche. Julia y yo platicamos un rato antes de que bajara Raquel. Ella estaba sorprendentemente tranquila con todo lo que había pasado la noche anterior. —Mira —dijo mientras bebía agua para hacer pausas—, algo en mí me hacía creer que era cuestión de tiempo, tanto por Raquel como por mamá. Y

