Pasamos el rato practicando de forma sencilla el jugar billar, no fue tan difícil como imagine, el problema aquí era como acomodarme, ya que por los nervios que tenía mi pulso terminaba empujando aquella bola blanca a otro lado. Por otro seguimos bebiendo un poco, tratando que todo fuese con medida y así regresar bien a casa. Se que ella puede cuidarse sola, me lo ha dicho, pero no estaba de más poner más atención, sobre todo porque no venimos en un vehículo y aunque así fuera, no pretendía que manejara en un estado de ebriedad. Pero bueno, siendo sinceros, es más probable que el alcohol se me suba a mí que a ella, que supongo por la ventaja de años que me lleva, ya ha tenido fiestas y mucha más experiencia con el alcohol, cosa que yo aún no se manejar muy bien. Lo bueno, es que ese t

