Debo de agradecer que la plática que tuve con Stephanie me había servido de mucho, me tranquilizaba, incluso esa noche dormí sin ninguna preocupación y sin pensar en el que pasará, lo que significaba que tendría la suficiente energía para mañana, ya que tengo en mente que eso de tener insomnio no sirve de mucho; a nadie, estar agotada, de mal humor y no entender por completo las clases no era lo mío. En los días que estuve asistiendo al colegio me cruzaba por pura “casualidad” con Gretchen, probablemente antes de conocerla me cruzaba más de una vez con ella, pero gracias a la poca noción que tenia de querer verle la cara a las personas al recorrer cada uno de los pasillos no la tomaba en cuenta, no como ahora, que no sé qué hacer cuando llegamos a mirarnos a los ojos, quizás podría de

