Hoy era el día del desfile, la fiesta de la empresa en donde presentarían la nueva colección, en donde presentarían las nuevas prendas, diseñadas por los dos hermanos. Jonathan seguía completamente feliz con las compras que Alan había hecho, y eso lo hacía pensar en seguir haciendo negocios con él. Alan estaba logrando poco a poco meterse en la empresa, él estaba completamente decidido en lograr sus objetivos y no quedar como un payaso. Sam abrió la puerta de su casa, allí había un paquete afuera. Ella miró de lado a lado a ver si veía a alguien, pero no. Al entrar a la casa, vio la nota “este es el indicado, esta noche serás la estrella Sam… no me hagas sentir decepcionado. Es un diseño exclusivo. Espero que las cosas funcionen con mi hermano, porque de lo contrario, debes pagarme de

