Alex soltó una gran carcajada, le era inevitable no reírse por la cara de su hermano y por la manera en la que Sam estaba durmiendo. —No le hice nada, en verdad. Solo tomamos unas copas y ya —Alex responde, un poco más cuerdo de lo que estaba su acompañante. —Te conozco, preciso cuando sales con ella a tomar unas copas, tengo que venir a sacarlos de la cárcel. ¿Hermano qué le hiciste? ella no es así. —Alex de nuevo se ríe. —Se nota que a pesar de que llevas trabajando tanto tiempo con ella, no la conoces nada. Ella es así, es más estamos aquí por ella. Pero bueno, te agradezco por sacarnos, ahora solo debemos llevarla a su casa o algún lado. —Estoy de acuerdo, es lo más coherente que has dicho, comparado con esto que has hecho. Jonathan entra a la celda y camina hasta ella, se aga

