Masha está deslumbrante en su vestido rojo, el cual se ajusta elegantemente a su figura y destaca su estilo sofisticado. Está sentada entre las piernas de Mijail mientras él se dedica a admirar su belleza y repartir suaves besos en el cuello de ella. Le obsequiaron a Masha cuando ella cumplió catorce años. Sin embargo él no quiso tocarla hasta que ella cumpliera la mayoría de edad y nunca la forzo ni la violento, al contrario se ha comportado protector con ella asegurándose de que nadie la lastime. El recuerdo del día en que ella tomó la decisión de entregarse a él permanece vívido en su mente. Fue un momento en el que eligió dar un paso en una dirección que cambiaría el rumbo de sus vidas. A lo largo de los años, Masha había tejido cuidadosamente un plan meticuloso para enamorarlo,

