13 No lograba decidirse. Tenía cinco dólares en el bolsillo, lo que la puso a escoger entre almorzar o guardar para el pasaje de autobús de regreso. Si tomaba el transporte público, estaría gastando un dólar con cincuenta, y sabía muy bien que tres dólares y medio no serían suficientes para un almuerzo decente. Había contado con recibir su pago de manos de Claire, lo que le habría permitido almorzar y darse unos cuantos gustos. Decidió entrar a una pequeña cafetería y tomarse un jugo de fresa con un pedazo de pastel de zanahoria y guardar el resto para volver a casa. Antes de regresar a la calle entró al baño de mujeres y le dio un retoque al escaso maquillaje que llevaba. Siempre había sido consciente de que era poco el que tenía que usar, gracias al atractivo tamaño de sus oj

