23 El día de su cumpleaños número diecisiete todo estaba sucediendo como si Valérie fuese una de las mujeres más populares de la ciudad. Antes de las once de la mañana, tres ramos de rosas rojas habían sido enviados a su apartamento. Era una lástima que su madre estuviera en el trabajo; le habría fascinado compartir ese momento con ella. El primer ramo en llegar, de una docena de rosas, venía acompañado por una tarjeta color salmón en la que se podía leer >. Estaba firmada por Pierre, del que no había vuelto a saber nada desde la noche en que habían cenado juntos. El segundo en llegar, de veinticuatro rosas que le parecieron hermosas, llevaba la siguiente leyenda en su tarjeta de color blanco: >. La letra y la firma de Steve daban a entender que había tomado cursos de cal

