9

2384 Palabras

Misha hace que entre a su mansión, casi a patadas, porque me rehúso a hacerlo por cuenta propia. Me da un empujón y sino fuese porque logro sostenerme del respaldo del sofá, mis dientes se hubiesen ido a la mismísima mierda. Me levanto y lo observo a los ojos. —¿Para qué mierda me quieres aquí? —hablo entre dientes. —¿Acaso no te quedó claro desde aquella vez? —su mirada me hace sentir indefensa—. Recuerda que tú eres mía, драгоценный —acaricia mi mejilla pero me aparto al instante. —A mí no me trates como si fuese de tu propiedad porque no soy un jodido objeto, pedazo de imbécil —intento no mostrar el miedo que me genera este hombre. Suelta una risa amarga, voltea su cabeza hacia un lateral y de un momento a otro me toma por el cuello con fuerza, con lo cual logra que mis pies se desp

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR