Bajo las escaleras con lo necesario para dirigirme a Fénix Design y fijo mis ojos en Bruno que se encontraba con unos papeles en las manos. Camino hacia Justin y Anton, ellos me observan con atención. —Justin y Anton, ustedes vienen conmigo —detrás de mí oigo los pasos de Bruno. —No irás a trabajar —reclama a la altura de mi oído. *Este hombre es tan agotador.* Ruedo los ojos y me volteo, enfrentándolo. —¿Y eso quién lo demanda? —enarco una de mis cejas. —Pues yo, ¿quién más sería? —me observa con arrogancia. —JA —río seca—. Como si algo que tú me dices me fuera a impedir hacer lo que me plazca, por favor —me volteo a los chicos—. Vamos a la empresa, chicos —salgo con ellos detrás de mí. Subo al coche en la parte trasera y ellos delante, quien conduce es Justin. —Como si me fuese

