Epílogo Fabiana vendió el Ferrari y con el premio económico y las joyas que le entregaron por ser ahora la Miss Mundial, reconstruyó Mayuya con material noble y se inició la edificación, al fin, de una posta médica, el caro anhelo y sueño de Fabi. La primera piedra la pusieron las hermanas Jessenia y Tanya Tressor y la madrina fue doña Máxima. Quedó encantada de las hermanas. -Un honor recibir a tan ilustres ciudadanas francesas-, les dijo. -El honor es nuestro por tan delicioso aguaje y tacacho que hemos probado maravilladas-, sonrieron las dos entre las risotadas de los cientos de hombres de prensa que acompañaron a la flamante Miss Mundial. No solo eso, Fabiana compró y entregó un moderno grupo electrógeno y donó, además, una casa de material noble para que se instale la primera c
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