SAM — sé que no soy la persona que tú quisieras, pero estoy dispuesto a todo por ti Sarah, tú si vales la pena, eres increíble —dije con un nudo en la garganta que me dificultaba expresarme. Ella tomó mi mano por encima de la mesa y sonrió. — tú también eres muy valioso Sam, al menos para mi —me acarició con su pulgar y sentí aquel cosquilleo en el pecho que me ablando y eliminó aquella presión, me relajó saber y sentir que de verdad valgo algo para ella— pero necesito que hablemos sobre unos asuntos —dijo después de terminar de comer sus medias lunas, yo no había comido casi nada, solo la observaba, era tan angelical hasta cuando comía. La miré preocupado a los ojos en cuanto reflexione sus palabras. — ¿y cuales son esos asuntos? —pregunté en cuanto la camarera se marchó con las sobr

