Frunció el ceño y releyó una vez más el mismo párrafo, estaba jodido. No entendía nada, pero eso no era exactamente por lo que estaba tan ansioso. No dejaba de pensar en Kate y Mike juntos. En ese momento estaría con aquel idiota, vale, no tenía nada en contra suyo, pero desde que supo que su amiga se interesaba en él, algo no le gustaba. Trató de espabilarse y concentrarse en la lectura, sin embargo, minutos después se dio por vencido. Los números no eran su fuerte y si estaba desconcentrado menos. Su cabeza no estaba poniendo de su parte. Tenía que liberarse un poco, pensar en otra cosa que no fuera Kate y su cita. Miró su reloj, pasaban de las diez de la noche. Su celular no dejaba de sonar, Tom le había mandado mensajes tras mensaje diciéndole que lo esperaría en la fiesta de hoy. Po

