Caminó con prisa hacia la salida de la universidad, secó sus lágrimas con fuerza y divisó a su padre a la distancia dentro del auto. Había olvidado que él se había ofrecido para llevarla a la clínica a ver a su madre. Se limpió su rostro mojado, esperaba no verse mal. Trató de reprimir toda la tristeza que tenía acumulada y aparentar normalidad, sonriéndole suavemente al ver a Trevor. Su padre la saludó mientras subía al auto sin darse cuenta del semblante decaído de su hija, para Kate era normal que ni siquiera preguntara como le había ido en el día, era la persona más desinteresada que conocía. Tal vez su mamá no tenía que cargar con toda la culpa de haber fracasado en su matrimonio. Tenía tantas ganas de ir a casa, meterse entre las sábanas de su cama y llorar hasta que no pudiera más,

