Su corazón empezó a latir con intensidad cuando sus ojos negros la observaron con estupor, se quedó estática y a pesar de gritarle a su cuerpo que se alejara de él, que reaccionara simplemente sus pies no lo escucharon hasta que Jackson soltó una sonrisa y despabiló su cerebro parpadeando unas cuantas veces. —¿Qué haces aquí, Kate? —Borró su sonrisa al recordar la razón por la que la estaba evitando, se inclinó sobre su cama mirando la hora en su reloj distraídamente y se frotó los ojos. Pasaban las 10 de la noche. —Yo... quería hablar contigo. —Kate lo miró dudosa a pesar de que unos minutos antes estaba decidida a exigirle la verdad. Jackson se sintió apenado cuando su amiga solo quería una respuesta de su parte, pero era cobarde, no creía que fuera capaz de decirle lo ocurrido. Para

