Salieron de la farmacia con Atenas preguntándose porque demonios les permitía acompañarla a todos lados, se supone que ella iba a comprarse su bote de pastillas y tuvo el antojo al ver unas gomitas en forma de fresas, Andre no la dejó pagar y para colmo le compro todas las bolsas de gomitas que había en la tienda, no sabía que iba a hacer con tanto dulce en casa, pero por más queja que puso ninguno de los dos la escucho y ya los agarraría a patadas cuando llegaran a casa. — Atenas... — Ariana se le acercó llevando bolsas en sus manos — Tenemos un problema. — sonrió como si nada esperando a Mads que iba comiéndose un helado. — ¿Que hicieron? — quiso tomar a Antoni, pero este le negó los brazos porque estaba contento con papá. — Nosotros nada, pero hay un hombre al que conocemos muy bien

