Sábado, pasaban las tres de la tarde, Bárbara decidió cancelar unos compromisos que tenía para hacerle compañía a Macarena. Todavía la rubia no estaba del todo repuesta, sin embargo, después del mediodía su mejoría fue evidente. Todos los mimos de Bárbara la tenían en una burbuja de felicidad, su apartamento era su lugar preferido estando con la morena, así, disfrutando de la compañía de la otra, siendo ellas, simplemente ellas, y más si le añadía los cuidados de su hermosa ¿novia?, estaba pensando, le inquietaba la situación. Bárbara la había tratado con mucho amor, pero, era evidente que su molestia estaba alojada en ella aún. La rubia estaba pensando en la situación y cómo remediarlo; ninguna tocaba el tema, pero tarde o temprano debían aclarar todo y finiquitar ¿qué?, o, ¿quién?, era

