Al llegar a la habitación y cerrar la puerta tras ellas, empezó la batalla de quién llevaría el control esa noche, o por lo menos en el inicio… La morena estaba con la energía o el valor extra que le inyectaba la bebida, su excitación era incontenible y toda se trasladó a sus acciones, sus manos, su boca y lengua no tuvieron piedad al atacar a la rubia; pero Macarena no dejó atrás sus ganas y tomó la lengua de la morena que la invadía con hambre y la chupó, una succión increíble que sabía muy bien lo que originaba, descontrolándola totalmente, al sentir que su cuerpo tembló por el deseo la tomó y la giró contra la pared. Y la morena era la que caía presa de Macarena, su mano ágilmente se coló hasta llegar a la entrepierna de ella, Bárbara solo gimió al sentirla, sin saber cómo dejó que av

