El doctor llevaba unos cuantos minutos examinando al padre de Bárbara; la morena estaba exhausta, eran ya dos días que salía de las grabaciones y seguía directo a la clínica, a veces hasta altas horas de la noche, mientras esperaba que su madre apareciera para pasar la noche con él. Esa tarde descansó un poco en la sala de espera mientras el doctor terminaba; su hermana ya no estaba allí, como le comentó por mensaje su padre estaba bien y en chequeo. Suspiró profundamente, necesitaba ver a Maca, la necesidad intrínseca de contar con su apoyo en esos días había dado un nuevo matiz a sus sentimientos. Sentir el soporte de la rubia era indescriptible para apaciguar la ansiedad de saber a su padre complicado de salud, aunque todo iba bien, al parecer. Inhaló y exhaló profundo, debía estar c

